viernes, 12 de diciembre de 2014

En el Cielo cabemos todos

Así es que, si en un futuro, espero que lejanísimo, consigo convencer a san Pedro de que estoy en lista y me deja traspasar las puertas, volveré a ver en el Paraíso a todos mis perros, gatos, cobayas, hámsters, tortugas, peces, pájaros y demás bichitos que tanto amé. Pues me da usted una alegría, Santidad, porque a pesar de que no es completamente novedoso, mucho me temo que ninguno de sus antecesores en el cargo se habían atrevido a decirlo con tanta claridad.

Ya san Juan Pablo II dijo que los animales "poseen un soplo vital recibido por Dios", (eso a  mí me suena a alma), por lo que se granjeó más de una crítica desde dentro y fuera de casa. Incluso el director de la revista "Teología Moral", dijo como a modo de excusa aclaratoria, una especie de lo que el santo padre quiere decir es que... no es exactamente alma lo que tienen los animales porque no tienen conciencia como los hombres, (algunos de ellos, añado yo). El apóstol Pablo consoló a una niño cuyo perro acababa de morir, diciéndole que volvería a verle en el cielo. Espero que también su tocayo el VI se encontrara allá arriba con el perro que tanto quería y que le sobrevivió a su muerte.

Si no me confundo, Benedicto XVI tuvo y/o tiene un gato o varios y que es gran amante de estos felinos, pero dejó claro en su momento que los animales solo tienen una existencia terrenal y que cuando mueren, hasta luego Lucas. Independientemente de su valía intelectual más que sobresaliente, no deja de ser un rasgo más de su poca cercanía con su rebaño y de lo poco que se le echa de menos como pastor en este valle de lágrimas, Dios me perdone por la falta de apego hacia su emérito representante, pero ya me dirá usted quién querría estar en un lugar para toda la eternidad, donde no se escuchara el canto de un pájaro.

Me gusta Francisco I, asunto en el que no me distingo, afortunadamente, de millones de católicos. Esperemos a que termine de redactar su Encíclica sobre medio ambiente, pero de momento, para todos aquellos que creen, sepan que si se portan bien volverán a ver a sus mascotas en el más allá, Dios quiera que dentro de mucho tiempo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario